¿Sabías que un ático mal aislado puede ser responsable de hasta un 30% de las pérdidas de calor de tu casa? El aislamiento del suelo del ático (también llamado aislamiento térmico del ático o aislar el piso del desván) es una de las mejoras más eficaces para ahorrar energía y ganar en confort. En esta guía aprenderás en qué consiste esta técnica, sus múltiples ventajas, cómo instalarla paso a paso, qué materiales para aislamiento del suelo del ático son los mejores (incluyendo opciones ecológicas), cuánto cuesta y qué subvenciones existen en España. También veremos errores comunes a evitar, si conviene hacerlo uno mismo o con un profesional, cómo detectar un ático mal aislado, y un ejemplo concreto de los beneficios que se pueden lograr. ¡Empecemos!
Índice
- ¿Qué es el aislamiento del suelo del ático?
- Ventajas de aislar el suelo del ático
- ¿Cómo detectar un ático mal aislado?
- ¿Cómo se instala el aislamiento del ático? (Pasos y precauciones)
- Mejores materiales para el aislamiento del ático (incluyendo ecológicos)
- Costos, retorno de la inversión y subvenciones en España
- Errores comunes a evitar
- ¿Instalación DIY o contratar a un profesional?
- Ejemplo concreto de beneficios tras aislar un ático
- FAQ – Preguntas frecuentes
¿Qué es el aislamiento del suelo del ático?
El aislamiento del suelo del ático consiste en colocar material aislante en el suelo del espacio bajo cubierta (ático o desván) para mejorar la eficiencia energética en áticos no habitados. En las viviendas unifamiliares con ático no acondicionado, esta técnica crea una barrera térmica entre la vivienda y el ático frío. De este modo, el calor de la casa en invierno no se escapa por el techo, y el calor exterior en verano no penetra hacia las estancias inferiores.
Es diferente a aislar el tejado: si el ático no se usa como vivienda, aislar el suelo del ático es la solución más eficiente, mientras que si el ático está acondicionado como habitación, habría que aislar la cubierta. En resumen, aislar el suelo del desván significa colocar un "abrigo" sobre el techo de tu casa para mantener la temperatura interior estable con menos consumo de energía.
Ventajas de aislar el suelo del ático
Aislar térmicamente el ático aporta numerosos beneficios inmediatos y a largo plazo:
- Ahorro de energía y dinero: al reducir las pérdidas de calor a través del techo (que pueden rondar el 25-30% en una vivienda típica), necesitarás menos calefacción en invierno y menos aire acondicionado en verano. Esto se traduce en facturas más bajas mes a mes.
- Mejor confort térmico: tu hogar mantendrá una temperatura más uniforme. Las habitaciones bajo el ático dejarán de estar frías en invierno o sofocantes en verano, eliminando corrientes de aire y puntos fríos.
- Mayor eficiencia y valor de la vivienda: una casa bien aislada tiene una mejor calificación energética, lo que aumenta su valor de mercado y hace más atractiva su venta o alquiler. Además, contribuyes a cuidar el medioambiente reduciendo emisiones de CO₂.
- Protección y durabilidad: al mantener el ático más frío en invierno, se evitan problemas en la cubierta como la formación de hielo o condensaciones que puedan dañar la estructura o el tejado. En verano también evita sobrecalentar las tejas por debajo.
- Menos ruido y polvo: muchos materiales de aislamiento térmico del ático también aportan aislamiento acústico, atenuando ruidos exteriores. Asimismo, un ático bien sellado dificulta la entrada de polvo, polen e incluso insectos desde el tejado, mejorando la calidad del aire interior.
En definitiva, el aislamiento del ático es una inversión que se paga sola con el tiempo: ahorras energía, ganas confort y revalorizas tu hogar.
No pierdas más dinero en facturas infladas. ¡Aísla tu ático ahora!
¿Cómo detectar un ático mal aislado?
¿Cómo saber si tu ático necesita aislamiento? Estos son algunos signos típicos de un ático mal aislado o con aislamiento insuficiente:
- Facturas de energía anormalmente altas: si gastas mucho en calefacción en invierno o en aire acondicionado en verano, puede que el calor se esté escapando por el techo o entrando desde él.
- Habitaciones bajo el ático incómodas: el último piso de la casa está muy frío en invierno o demasiado caliente en verano comparado con el resto de la vivienda. Esto indica que el ático no está cumpliendo su función de barrera térmica.
- Humedades o condensación en techos: manchas de humedad, moho o condensación en el techo del piso superior pueden significar que el aire cálido de la casa está subiendo al ático frío y formando condensación por falta de aislamiento.
- Tejado sin nieve mientras los vecinos sí tienen: en zonas frías, si cae nieve y tu tejado se despeja rápidamente (porque el calor interior lo derrite), es una señal de aislamiento deficiente. El calor de tu vivienda está escapando y calentando las tejas.
- Casa antigua sin reformas: en España, más de la mitad de las viviendas se construyeron antes de 1979, cuando no existía normativa de aislamiento. Si tu casa es antigua y nunca has mejorado el aislamiento, es muy probable que el ático esté mal aislado o sin aislar.
Si reconoces uno o varios de estos síntomas, aislar el suelo del ático puede ser la solución para mejorar el confort y ahorrar en tus facturas.
¿Cómo se instala el aislamiento del ático? (Pasos y precauciones)

Un ático con aislamiento de fibra suelta sobre el suelo y una barrera radiante en el tejado. Un buen aislamiento en el suelo del ático reduce las pérdidas de calor y mejora la eficiencia energética del hogar.
Instalar el aislamiento del suelo del ático es un proceso que puedes realizar tú mismo si tienes un ático accesible, aunque siempre con las debidas precauciones. A continuación describimos las etapas principales de instalación y las consideraciones clave en cada una:
1. Inspección y preparación
Antes de nada, revisa el ático en busca de goteras, humedad o daños. Si el tejado tiene filtraciones, repáralas antes de aislar o el nuevo aislamiento podría estropearse. También verifica que el ático esté bien ventilado (respiraderos despejados) para evitar acumulación de humedad. Retira cualquier aislamiento viejo dañado o material almacenado que estorbe.
Coloca tablones sobre las vigas para poder moverte sin pisar el pladur o el falso techo de abajo (¡riesgo de caída!). Usa siempre equipo de protección: guantes, gafas y mascarilla, especialmente si manipulas fibra de vidrio u otros aislantes irritantes.
2. Elección del material y método
Decide qué material aislante vas a utilizar (más adelante detallamos los mejores materiales). Las opciones comunes incluyen mantas o rollos (fibra de vidrio, lana mineral) para colocar entre las vigas, aislamiento suelto para insuflar (como celulosa o lana mineral a granel) o paneles rígidos. También existe la opción de espuma en aerosol (poliuretano proyectado), que requiere equipo especial.
El método de instalación dependerá del material:
- Mantas o rollos: se desenrollan y colocan entre las vigas del suelo del ático. Es importante ajustar bien las piezas y evitar huecos o espacios vacíos.
- Aislamiento suelto soplado: se realiza con una máquina sopladora, distribuyendo el aislante (por ejemplo, celulosa) de manera uniforme hasta alcanzar el espesor deseado.
- Paneles rígidos: se cortan a medida y se disponen cubriendo el suelo. Pueden combinarse con un tablero encima si se quiere un suelo transitable.
- Espuma proyectada: la aplica un profesional rociando la espuma que se expande y rellena huecos.
3. Instalación del aislante
Procede a instalar el material elegido cubriendo todo el suelo del ático. Asegúrate de rellenar bien entre las vigas y esquinas sin dejar huecos por donde se escape el aire caliente. No comprimas el aislante: los materiales como la fibra deben mantener su grosor para funcionar bien (aplastarlos reduce su eficacia).
Si utilizas más de una capa de mantas, coloca la segunda capa perpendicular a la primera para cubrir juntas. Sella las grietas o huecos alrededor de tubos, cables o chimeneas con espuma expansiva o masilla para evitar fugas de aire.
4. Barrera de vapor (si aplica)
En climas fríos o zonas con contrastes de temperatura, se recomienda instalar una barrera de vapor en el lado cálido del aislante (normalmente debajo, hacia el interior de la vivienda). Esto evita que la humedad del aire interior pase al aislamiento y condense allí. Muchos aislamientos en rollo ya vienen con una cara de papel aluminio o kraft que actúa como barrera de vapor.
Nota: En climas muy húmedos o cálidos, consulta con un profesional la conveniencia de la barrera de vapor para no atrapar humedad indeseada.
5. Revisión final
Una vez colocado el aislante, realiza un último chequeo. Verifica que no hayas bloqueado las ventilaciones del ático (dejando, por ejemplo, respiraderos de alero despejados). Si tienes focos empotrados en el techo inferior, asegúrate de no cubrirlos directamente con material inflamable a menos que sean aptos para estar en contacto con aislamiento.
Coloca carteles de advertencia si es necesario indicar dónde hay aislamiento (por ejemplo, "No pisar - Aislamiento debajo"). Finalmente, cierra el acceso del ático asegurándote de que la propia trampilla o puerta esté sellada o aislada, ya que de nada sirve aislar todo el suelo y dejar un agujero sin aislar.
Precauciones de seguridad
Trabaja con ropa adecuada (mangas largas, mascarilla FFP2, gafas, guantes). Evita hacerlo en las horas de más calor (los áticos pueden alcanzar temperaturas elevadas). Ten una buena iluminación. Y si en algún momento no te sientes seguro, detente y busca ayuda profesional.
Siguiendo estos pasos con cuidado, el aislamiento térmico del ático quedará correctamente instalado y listo para proporcionar sus beneficios.
Mejores materiales para el aislamiento del ático (incluyendo ecológicos)
Existen diversos materiales aislantes para el suelo del ático, cada uno con sus pros y sus contras. A la hora de elegir, debemos considerar factores como la conductividad térmica (valor R o λ), la capacidad de adaptación al espacio, la resistencia a humedad o fuego, el costo y el impacto ecológico. A continuación resumimos los materiales para aislamiento del suelo del ático más utilizados – incluyendo algunos de los más ecológicos – junto con sus ventajas e inconvenientes:
Material | Ventajas | Inconvenientes |
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Fibra de vidrio (lana de vidrio) |
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Lana de roca (lana mineral) |
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Celulosa reciclada (soplada) |
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Espuma de poliuretano (spray) |
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Corcho natural (paneles) |
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¿Cuál es el mejor material? No existe una respuesta única: depende de tu presupuesto, de si buscas hacerlo tú mismo o con ayuda, y de tus prioridades (si valoras más la ecología, el coste o lograr el máximo aislamiento).
En la práctica, materiales como la fibra de vidrio y la lana de roca son muy populares por su equilibrio entre precio y prestaciones. La celulosa es favorita en proyectos ecológicos o para renovar áticos antiguos por su facilidad de aplicación en insuflado. La espuma se suele reservar para casos donde se necesita mucho aislamiento en poco espacio o sellar bien, aunque su coste es mayor. Y materiales naturales como el corcho, lana de oveja o fibras de madera son ideales para quienes buscan la opción más sostenible, siempre que el presupuesto lo permita.
Costos, retorno de la inversión y subvenciones en España
Una pregunta frecuente es ¿cuánto cuesta aislar el suelo del ático? El coste puede variar según el material y la mano de obra, pero podemos dar cifras aproximadas. En España, contratar un aislamiento de ático puede costar entre 10 € y 49 € por metro cuadrado, con un promedio alrededor de 25 €/m². Esto incluye material e instalación profesional.
Por ejemplo, si tu ático tiene 50 m², el coste medio estaría en torno a 1.250 € (50 × 25 €). Si optas por hacerlo tú mismo comprando rollos de aislamiento, podrías gastar menos al ahorrarte la mano de obra, quizá en el rango de 8-15 €/m² sólo en materiales (depende del tipo y espesor).
Retorno de la inversión
Gracias al ahorro energético mensual, el aislamiento se amortiza con el tiempo. ¿En cuántos años recuperas lo invertido? Depende del clima y de lo mal que estuviera aislada la casa antes, pero típicamente en 5 a 7 años la inversión se compensa con el ahorro en la factura. A partir de ahí, el dinero ahorrado cada mes es ganancia.
Ten en cuenta que, además, incrementarás el valor de la vivienda y evitarás gastos por posibles daños (humedades, etc.), lo que mejora aún más el rendimiento de esta inversión.
Subvenciones y ayudas
Actualmente en España existen subvenciones públicas para fomentar la eficiencia energética en los hogares, lo que incluye mejorar el aislamiento térmico. Por ejemplo, dentro de los programas de rehabilitación energética financiados con fondos Next Generation de la UE, se cubre hasta un 40% del coste de la obra de aislamiento (a fondo perdido) con un límite de 3.000 €, e incluso es posible una deducción fiscal adicional del 20% en el IRPF (hasta 1.000 €).
Esto significa que, en la práctica, podrías conseguir que casi la mitad del coste de aislar tu ático esté subvencionado entre ayuda directa y beneficios fiscales. Para acceder a estas ayudas suele requerirse que la vivienda mejore al menos un determinado porcentaje su eficiencia (por ejemplo reducir un 30% el consumo de energía) o mejorar su calificación energética.
No olvides que estas subvenciones tienen plazos y requisitos (por ejemplo, puede exigirse obra realizada por profesionales homologados, certificados de eficiencia energética antes y después, etc.).
Conclusión sobre costes
Entre el ahorro mensual en las facturas y las ayudas disponibles, el aislamiento del ático es más asequible de lo que parece. El desembolso inicial se ve compensado por la reducción de gastos energéticos y por las subvenciones que disminuyen el coste real para el bolsillo del propietario.
¿Sabías que podrías ahorrar hasta un 40% en tus facturas energéticas?
Además, las subvenciones gubernamentales pueden cubrir hasta el 40% del coste de la instalación.
Errores comunes a evitar
Como en cualquier proyecto de mejora del hogar, conviene conocer los errores frecuentes para poder evitarlos. Al aislar un ático, evita estas equivocaciones típicas:
No reparar filtraciones antes
Colocar aislamiento sobre un tejado con goteras es pan para hoy y hambre para mañana. Si hay entradas de agua, el aislante se mojará y perderá eficacia, además de generar moho. Soluciona primero cualquier fuga de agua en la cubierta.
Bloquear la ventilación del ático
Un error grave es tapar las rejillas o respiraderos al poner el aislante. El ático debe "respirar" para evacuar la humedad. No cubras las aperturas de ventilación con material aislante ni selles el ático herméticamente sin dejar ventilación adecuada.
Usar menos aislante del necesario
Quedarse corto con el espesor o la cobertura. A veces por ahorrar se coloca una capa muy fina o no se cubre toda la superficie. Un aislamiento insuficiente tiene poca utilidad. Sigue las recomendaciones de espesor según el material y clima (por ejemplo, ~20-30 cm de lana mineral en zonas frías, puede ser menos en climas suaves). No dejes áreas sin cubrir, incluso rincones difíciles.
Instalar mal el material
Gaps y aplastamientos. Si dejas huecos entre paneles o rollos, por pequeños que sean, reducirás muchísimo la eficacia (los puentes térmicos permiten el paso del calor). Del mismo modo, no pises ni comprimas el aislante más de lo necesario; estos materiales funcionan atrapando aire en su interior, si los aplastas pierden capacidad.
Olvidar el sellado de aire
Aislar térmicamente sin sellar las infiltraciones de aire es otro error. Por ejemplo, no cerrar el hueco alrededor de la chimenea, tubos o cables que atraviesan el forjado significa que el aire caliente seguirá escapando aunque haya aislante. Antes o durante la instalación, sella bien todas las grietas con espuma o masilla.
No usar protección personal
En el caso de bricolaje, no subestimes la irritación que causa la fibra de vidrio o el polvo de celulosa. No protegerse con mascarilla, gafas y guantes puede provocarte alergias, cortes o problemas respiratorios. Un instalador profesional siempre lleva su EPI; ¡tú también deberías hacerlo si eres el instalador!
Barrera de vapor mal colocada (o inexistente)
Si tu clima lo requiere, omitir la barrera de vapor puede llevar a condensaciones dentro del aislante. Por el contrario, colocarla donde no se debe puede atrapar humedad. Infórmate bien sobre este punto (consulta a un experto si dudas) para evitar problemas de humedad a posteriori.
Cubrir fuentes de calor no protegidas
Cuidado con focos empotrados, cables eléctricos o aparatos que puedan calentarse. No los entierres en aislante inflamable sin tomar medidas (por ejemplo, usar cajas de protección para downlights no aptos para contacto con aislamiento). La seguridad contra incendios es primordial.
Evitar estos errores te garantizará un resultado óptimo y duradero. Si tienes en cuenta las recomendaciones y trabajas con cuidado, el aislamiento de tu ático será todo un éxito.
¿Instalación DIY o contratar a un profesional?
Una duda habitual es si merece la pena hacer el aislamiento del ático uno mismo (DIY) o es mejor dejarlo en manos de profesionales. La respuesta depende de varios factores:
Cuándo puedes hacerlo tú mismo:
Si el ático es accesible, relativamente amplio para moverte, y planeas usar materiales manejables (como rollos de fibra o paneles), puedes hacerlo tú mismo. Esto permite ahorrar el coste de la mano de obra y tener control directo sobre el proceso.
Además, algunas mejoras pequeñas, como añadir una capa extra de aislante sobre la existente, son sencillas de hacer. Si te gusta el bricolaje, sigues las instrucciones de seguridad y estás dispuesto a dedicarle tiempo, aislar el piso del desván puede ser un proyecto DIY realizable.
Cuándo es mejor llamar al profesional:
Hay situaciones donde conviene acudir a expertos:
- Si el ático es difícil de acceder (espacio muy estrecho, con riesgo al desplazarse).
- Cuando quieres utilizar materiales que requieren equipo especial, como celulosa insuflada o espuma proyectada, que típicamente necesitan maquinaria y conocimiento técnico.
- Si no tienes experiencia previa en aislamiento y te preocupa cometer errores (un profesional garantizará que no haya huecos, que el espesor sea el adecuado, etc.).
- Para aprovechar las subvenciones, en muchos casos necesitarás factura y certificación de empresa instaladora, así que contratar un instalador puede ser necesario para obtener las ayudas.
- Cuando el tiempo es un factor: un equipo profesional hará el trabajo en pocas horas, algo que DIY podría llevarte uno o varios días.
Compromiso posible
Una opción intermedia es hacer parte del trabajo uno mismo (por ejemplo, retirar el viejo aislante, preparar el área, sellar grietas) y dejar la instalación del nuevo material a un profesional. De este modo reduces horas de mano de obra especializada y por tanto coste, pero aseguras una colocación experta del aislante.
En resumen, si te ves capaz, hacerlo tú mismo con materiales sencillos puede ahorrarte dinero. Pero si hay cualquier complicación, o buscas el mejor resultado garantizado, un profesional aportará experiencia, rapidez e incluso asesoramiento sobre materiales y ayudas disponibles. Siempre puedes pedir presupuestos sin compromiso para comparar opciones.
Ejemplo concreto de beneficios tras aislar un ático
Veamos un caso práctico para entender el impacto real del aislamiento del suelo del ático. Imaginemos una vivienda unifamiliar en Madrid, con un ático de 50 m² que estaba sin ningún aislamiento.
Antes de la reforma
La casa sufría pérdidas importantes: alrededor del 25% del calor se iba por el tejado. Cada invierno, la factura de gas para calefacción rondaba los 1200 € (de noviembre a marzo).
Acción tomada
El propietario decide invertir en aislar el ático. Coloca ~20 cm de lana mineral (fibra de roca) cubriendo todo el suelo del desván.
El coste total de la obra asciende a 1.250 € (50 m² × 25 €/m² de media). Gracias a las subvenciones, recupera un 40% de esa inversión (500 €) en ayuda directa, por lo que el coste neto que sale de su bolsillo es ~750 €.
Resultados obtenidos
- Ahorro energético: Tras el aislamiento, la demanda de calefacción de la casa baja notablemente. En el siguiente invierno, la factura de gas se reduce en un 20-25%, ahorrando unos 250-300 € en el año, ya que ahora el calor ya no se escapa por el ático. En verano también nota una disminución en el uso del aire acondicionado, aunque más difícil de cuantificar (el ático ya no acumula tantísimo calor, manteniendo la planta inferior unos grados más fresca).
- Confort mejorado: La familia comenta que las habitaciones del último piso ahora se mantienen agradables sin necesidad de subir tanto la calefacción. Desaparecieron esas sensaciones de "techo frío" en invierno y el aire acondicionado ya no tiene que estar todo el día encendido en verano para que estén confortables.
- Retorno de inversión: Considerando el ahorro anual de ~275 € (promediando invierno y algo de verano), en menos de 3 años recuperarán los 750 € netos invertidos. Si contamos la inversión bruta (1.250 €) sin ayudas, igualmente en unos 5 años se habrá amortizado con los ahorros en energía. Dado que el aislamiento tiene una vida útil muy larga (20, 30 años o más), los años posteriores seguirán ahorrando ese ~25% en cada factura de por vida.
- Valor añadido: Al hacer la obra, solicitaron un nuevo certificado energético de la vivienda. Pasó de calificación E a C, gracias en parte al aislamiento del ático. Esto supone aproximadamente un 5-10% de incremento en el valor de la casa en el mercado, según agentes inmobiliarios locales, además de hacerla más atractiva para posibles compradores por sus menores gastos de energía.
Como vemos, con este ejemplo realista, aislar el suelo del ático trajo un ahorro tangible en euros, un hogar más confortable y una mejora patrimonial. Cada caso variará según clima y tarifas energéticas, pero en general los números suelen ser favorables. ¡Una reforma pequeña que logra un gran impacto!
FAQ – Preguntas frecuentes
Al final del día, mejorar el aislamiento térmico es apostar por eficiencia energética en áticos y viviendas. Es una inversión inteligente que se traduce en confort y ahorro. Si aún tienes dudas, a continuación respondemos algunas preguntas frecuentes:
¿Cuál es el mejor material para el aislamiento del suelo del ático?
No hay un "mejor" universal, sino el más adecuado para tu caso. En general, la lana de fibra de vidrio es muy utilizada por su bajo coste y facilidad de instalación, mientras que la lana de roca ofrece un plus en aislamiento acústico y resistencia al fuego.
La celulosa reciclada es excelente si buscas una opción ecológica, y la espuma de poliuretano brinda el máximo aislamiento pero a mayor precio. Si no tienes restricciones de presupuesto y valoras lo natural, materiales como el corcho o la lana de oveja también son muy buenos.
Lo importante es elegir un material con buen espesor (alto R) y que esté bien instalado, ya que un material "normal" bien colocado puede rendir mejor que uno carísimo mal puesto.
¿Es mejor aislar el suelo del ático o el tejado directamente?
Depende del uso que le des al ático. Si no utilizas el ático para vivir (es un espacio frío destinado a trastero, por ejemplo), lo más eficiente es aislar el suelo del ático, creando una separación térmica con la vivienda de abajo. De este modo no gastarás energía en climatizar el ático en sí.
En cambio, si el ático está acondicionado como habitación o piensas convertirlo en una zona habitable, entonces debes aislar la cubierta (tejado) para mantener cálido todo el espacio del ático.
Aislar ambos (suelo y tejado) normalmente no es necesario y puede incluso ser contraproducente en términos de ventilación, salvo casos específicos.
En resumen: ático no habitable, aislar suelo; ático habitable, aislar tejado (o entre cabrios).
¿Puedo instalar yo mismo el aislamiento del ático o debería contratar a un profesional?
Si tienes conocimientos básicos de bricolaje, el ático es accesible y vas a usar materiales como rollos de fibra o paneles, puedes hacerlo tú mismo. Muchos propietarios han aislado sus desvanes por su cuenta con éxito, ahorrando dinero.
Solo asegúrate de informarte bien, seguir las pautas de instalación y tomar las precauciones de seguridad. Por otro lado, contratar a un profesional es aconsejable cuando el trabajo es complejo, si no dispones de tiempo o si quieres aprovechar ayudas que requieren instalación certificada. Un profesional garantizará un acabado óptimo y te despreocupas de todo el proceso.
Valora la dificultad de tu caso y tu propia habilidad antes de decidir.
¿Qué ayudas o subvenciones existen para aislar áticos en España?
En el contexto actual, existen ayudas públicas muy interesantes. El Plan de Recuperación europeo (fondos NextGen) canalizado por el Estado y comunidades ofrece subvenciones de hasta el 40% del coste (máx. 3.000 €) para mejoras de aislamiento térmico en viviendas, incluyendo áticos.
Adicionalmente, hay deducciones fiscales en el IRPF (un 20-40% del importe según el nivel de mejora energética alcanzada). Algunos gobiernos autonómicos también complementan con sus propios planes.
Para beneficiarte, infórmate en las oficinas de vivienda o páginas oficiales (Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, IDAE, etc.) y tramita la solicitud cumpliendo los requisitos (suele hacer falta un certificado energético pre y post obra, y factura profesional).
Estas ayudas pueden cambiar con el tiempo, por lo que conviene consultar las convocatorias vigentes el año en que planees la reforma.
Conclusión
¡Esperamos que esta guía sobre el aislamiento del suelo del ático haya resuelto tus dudas! Como has comprobado, es una de las mejoras más eficaces para lograr un hogar más cálido, fresco y eficiente. Si tu ático está pendiente de mejora, no lo dudes: aislarlo te brindará ahorros y confort durante décadas. ¡Tu casa (y tu bolsillo) lo notarán!
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